Documento sin título Documento sin título Documento sin título

Alicia

diciembre 2013

Yo tenía una novia que era ciclotímica, mentirosa, anoréxica y puta.

Nos queríamos un montón, la verdad.

Han pasado ya algunos años, pero recuerdo vivamente montarme en el metro y empezar a fantasear con su pelo rubio y sus ojos de husky siberiano.

Aquél era un tiempo difícil, lleno de preocupaciones. Mirabas a tu alrededor y no tardabas en intuirlo: todo el mundo estaba preocupado por algo. Por ejemplo: el diseño de una brillante carrera profesional. O bien: las cancelaciones de última hora en el cartel de un festival pop.

También recuerdo una guerra innecesaria, cruel: algo de lo que daba cuenta cada día el Telediario como si se tratase de un videojuego.

Aunque sinceramente: a mí nada de eso me importaba. Porque lo cierto es que, por aquella época, toda mi existencia, mi justificación completa como individuo en el mundo dotado de razón y sentimientos giraba únicamente en torno a Alicia.

Y es que me levantaba por las mañanas y pum: me la pelaba pensando en Alicia. Tomaba asiento en mi vagón de la Línea 9 y en fin: hubiera querido, hubiera deseado con todas mis fuerzas sacármela allí mismo y compartir con el resto de viajeros lo mucho que yo la amaba.

En serio: ojalá hubiese podido.

Porque aquél no era un metro cualquiera: era el que me llevaba a casa de Alicia.

Recuerdo la primera vez que me invitó: yo estaba nervioso porque acabábamos de conocernos y al parecer sus padres podían volver en cualquier momento. Cuando llegué al rellano, me encontré con la puerta abierta:

-Cu, cu -dijo ella desde la cocina.

Entré y me quité el abrigo. Ella había preparado un banquete: una gran fuente con carne en salsa, queso, embutidos, alcachofas con jamón y unas tostadas con algo naranja encima.

-¿Qué es eso? -acerté a preguntar.

-Canapés de foie con mango -dijo Alicia.

Me encogí de hombros.

-Vaya, ¿has preparado todo esto para mí?

Ella se echó en mis brazos y me dio un gran beso en la boca.

-Más que eso -dijo-. Lo he robado para ti.

-¿Qué...? ¿Qué quieres decir?

-Ven conmigo -dijo Alicia.

Me condujo al salón. En la televisión había un canal de vídeos musicales. Se dejó caer en el sofá con cierto aire de bailarina derrotada que le era muy característico:

-A veces voy al Alcampo a Robar -explicó-. Quiero decir: no es que lo necesite. Simplemente me encanta ir allí y llenarme la mochila de cosas de comida, colonia y maquillaje. ¿Tú nunca robas nada?

-Bueno -dije-, una vez robé un un libro de Antonio Muñoz Molina, pero lo acabé dejando por la mitad.

-¡Oh, si quieres, podemos ir algún día a robar juntos! -exclamó-. ¿Sabes? Te voy a decir algo que no le suelo decir a nadie: me gustas mucho.

Nos besamos de nuevo. Creo que yo la cogí de la cintura y la puse sobre mí.

Recuerdo la extrañeza que me producía su cuerpo en aquellos primeros momentos: tan liviano, tan esbelto, como si estuviera comprimido por un corpiño invisible. Y también su pelo: dorado, despeluchado y quebradizo.

-Creo que tú también me gustas a mí -le dije entonces a Alicia.

Me rodeó con sus brazos:

-Ya, pero seguro que tú sí le dices eso a muchas chicas.

Lo cierto era que tenía razón: le decía eso a todas las chicas. De algún modo, formaba parte de un ritual, una suerte de protocolo de interacción básico a seguir con todas las mujeres que conocía. Pero con Alicia era distinto: era como si no tuviese necesidad alguna de decírselo pero, aun así, sintiera el impulso de hacerlo.

Sentí vergüenza.

-Se va a enfriar la cena -dije.

Nos sentamos en la mesa de la cocina. Abrimos una botella de vino y servimos dos copas.

-Por las cosas que nunca nos diremos -brindamos.

Nos echamos a reír. Creo que yo entonces me serví un poco de carne y queso en el plato. Bebería algo más de vino -supongo- y empezaría a comer.

Pero fue entonces cuando ella se levantó de la mesa, abrió el frigorífico y sacó un tomate. Le pegó un mordisco al tomate y se volvió a sentar. Se quedó mirándome con un gesto de total normalidad.

-¿Tú no vas a comer de esto? -le pregunté.

-No -dijo-. Yo ya he comido.

Dejó el tomate mordisqueado sobre la mesa.

Yo qué sé: así era Alicia.

Aquella noche hicimos varias veces el amor en su habitación. A dónde quiera que miraras, todo estaba lleno de peluches y cajas de colores. Siempre me parecieron demasiados para una chica de diecisiete años. Pero así era el cuarto de Alicia: un lugar donde todo era hermoso.

Y también algo triste

-Escucha -le susurré mientras acariciaba su finísimo pelo-, creo que yo puedo ayudarte. Me refiero a que podemos estar juntos. Si tú quieres.

Ella se levantó de la cama y se quedó mirando por la ventana.

-¿Sabes? -dijo de pronto-. A veces me pregunto cómo es posible que nunca dejen de pasar coches por ahí. Quiero decir: mires a la hora que mires, siempre hay gente yendo y viniendo.

Me levanté de la cama y la abracé por la espalda. Y allí estábamos nosotros, asomados a la ventana frente al incesante rugir de la M30, en algún lugar del barrio de Moratalaz.

-Sí, es curioso -contesté al cabo del rato-. No sé si es que hay demasiada gente o demasiados lugares a los que ir.

Se giró hacia mí:

-Prométeme que no me harás daño -dijo.

Miré de nuevo a mi alrededor: todo era tan hermoso.

Y tan triste.

La abracé. La abracé tan fuerte como pude.

Creo que podría escribir un libro sobre Alicia y el modo en que comenzó a formar parte de mi vida desde aquel instante. Mi primer impulso sería dedicar muchos capítulos a contar de qué forma tan jodidamente extraña y loca hacíamos el amor.

Pero no: sospecho que lo que mejor describiría nuestra relación es el modo en que salíamos por ahí a drogarnos y ella acaba totalmente ida, cayéndose de las tarimas de las discotecas y escabulléndose con todos los tíos que le salían al paso. También la forma en que yo me preocupaba constantemente por ella mientras trataba de sobrellevar mi propio morao y la acababa sacando a la calle para que le diera el aire. Y de cómo nos importaba una mierda que nos echaran de los sitios, cómo enfilábamos por la Castellana, absolutamente pirados, sin saber a dónde cojones íbamos.

Y cómo nos besábamos. Cómo nos besábamos todo el tiempo.

Pero no lo tengo claro: desconozco qué lugar del arco dramático le corresponde a cada uno de los episodios. Todo se vuelve confuso y me gustaría que el libro diera cuenta detallada de cómo transcurrieron los acontecimientos.

Me gustaría hablar de cómo algo bello, espontáneo y despreocupado se convirtió poco a poco en un interminable serial de reproches. De cómo ambos deambulábamos sobre el abismo y finalmente nos dejamos caer. De todas las ocasiones en que me llamaba llorando a las cuatro de la madrugada. Y también de cierto día en que estuve a punto de partirle la cara, allí, en la habitación en que la abracé por primera vez.

Creo que incluso hablaría de cuando me invitaron a comer sus padres y no paraban de preguntarme todo el tiempo -algo circunspectos- si trabajaba o estudiaba.

Y de cómo, finalmente, un día llamé a su puerta y Alicia no abrió. De cómo no me volvería a abrir nunca.

Y de cómo me fui de allí al cabo del rato, confundido, con las manos metidas en los bolsillos. De cómo me subí en el metro para volver a mi casa. Y de cómo lloré aquella mañana en el vagón.

De verdad: lloré tan fuerte que grité.

Pero bueno: quizá no escriba ningún libro. En cierto sentido, creo que el mejor modo de hablar de algo bonito es no hablar de ello en absoluto.

Tampoco sé muy bien por qué estoy escribiendo esto. Puede que Alicia lo lea. Y no tengo ni idea de cómo se lo tomará.

Hace demasiado tiempo que no hablamos.

Pero en serio: me gustaría saber cómo has estado.

Me gustaría saber si has encontrado a dónde ir.

COMPARTE
Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en GooglePlus Compartir en Meneame Compartir en Gmail
Documento sin título 7 COMENTARIOS
Documento sin título Documento sin título Neorromántica 01/12/2013 20:55
Creo que llevaba tanto tiempo sin entrar en la piel de un personaje como en este relato. La forma en que está narrada, las palabras, la trama, todo. Espero que Alicia –si existe– lo lea. Y que haya encontrado a dónde ir. Un saludo de alguien que también escribe.
Documento sin título José Miguel 01/12/2013 22:25
Gracias, Neorromántica. Me divirtió mucho escribir este relato y celebro que tú lo hayas pasado bien leyèndolo. Yo también soy romántico, pero aún milito en la sección reaccionaria. Un cordial saludo : )
Documento sin título Nymh 09/12/2013 17:28
Estoy de acuerdo totalmente con Neorromántica.. Este relato te transporta con él, ves a la gente en el metro, casi sientes la acera bajo tus pies. Me ha encantado.. y me ha sabido a poco, porque siendo tan corto te deja completa. No he leído demasiados libros que te llenen de esa forma. Me gustaría leer más, ¿dónde puedo encontrar más?
Documento sin título Mariam 25/12/2013 22:57
Hace mucho un relato no me llegaba de tal forma. La forma, la manera de describir lo común de la vida con emoción, la adolescencia... Simplemente fantástico.
Documento sin título Adara 14/03/2014 12:44
Mmm... esa ilustración me suena demasiado. http://www.flickr.com/photos/imop/4376297056/in/set-72157622407230617
Documento sin título JustUNELTY 24/12/2017 22:40
Amoxicillin 500mg Diareaah Cialis Viagra Torino Acheter Lioresal 25mg http://costofcial.com - cialis Buying Cialis Online Mexico Online Viagra En Allemand Sildenafil Pillspills Top Online Pills Viagra Buen Precio cialis price Zithromax Rash Reaction Propecia Descanso Kamagra C Est Quoi Bentyl Medication Buying http://costofcial.com - cialis Propecia Side Effects Spots
Documento sin título ylq 02/01/2018 09:27
http://www.soccershoes-outlet.com/, http://www.stone-islandestore.com/, http://www.zcoachoutlet.com/, http://www.mcm-handbags.org/, http://www.marcjacobs-outlet.com/, http://hawks.nbajerseysstore.com/, http://www.outletonline-michael-kors.co.uk/, http://www.crystals-swarovskis.com/, http://www.hollister-outlet.com/, http://www.mk-com.com/, http://www.pandora-jewelry.top/, http://www.air-maxschoenen.co.nl/, http://broncos.nfl-jerseys.org/, http://www.cheap-baseballbats.us/, http://www.coachfactory.shop/, http://www.burberrys-handbags.com.co/, http://www.nike-factory.com.co/, http://www.oakleys-frames.com/, http://www.pandora-charmscanada.ca/, http://www.vibram--fivefingers.com/, http://www.tommy-hilfigers.com.co/, http://www.hollister-clothings.us.com/, http://www.outlet-pradahandbags.com/, http://www.monclers-outlet.us.com/, http://www.nike-skos.com/, http://www.hollister.com.de/, http://bucks.nbajerseysstore.com/, http://redskins.nfl-jerseys.org/, http://www.nike-shoesoutlet.com/, http://www.co-aol.com/, http://www.monclers-outlet.us.com/, http://www.oakley-outletonline.com.co/, http://www.michaelkors.co.nl/, http://www.ed-hardy.us.com/, http://www.babylisspros.com/, http://www.ni
COMENTA













Documento sin título Documento sin título
MÁS DE ESTE AUTOR
Documento sin título Documento sin título
Documento sin título