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Los extraterretres de Fort Knox

marzo 2013

"En una habitación hay tres hombres de gran importancia: un rey, un sacerdote y un rico. Frente a ellos se encuentra de pie un mercenario, un hombre sin importancia de baja extracción y mente poco aguda. Cada uno de los grandes quiere que mate a los demás.

- Mátalos- dice el rey- , porque soy tu legítimo gobernante.
-Mátalos- dice el sacerdote-: te lo ordeno en nombre de los dioses.
-Mátalos- dice el rico-, y todo este oro será tuyo.
¿Quién vive y quién muere?"


Cuando mañana vayan a su cafetería habitual, más si son auténticos sibaritas, piensen en lo ridículo que resulta obtener una deliciosa taza de café caliente -del tiempo- a cambio de unas horribles monedas de cobre. O, lo que es peor, por un papel andrajoso ya descolorido en el que se antoja ver el número cinco (euros, claro).

En fin, no es que sea un romántico que crea en el trueque, pero estarán de acuerdo conmigo en que a veces desmerece pagar cualquier bien o servicio con simple dinero. Supongo que ya lo sabrán, pero detrás del canje que actualmente realizamos subyace una larga y apasionante historia acerca de cómo se creó el dinero. Inicialmente con el trueque, pasando por el pago mediante metales con valor intrínseco –entiéndase oro o plata- hasta llegar al pago representativo de esos metales mediante las monedas y billetes acuñados por los bancos.

Sin embargo, parece que esta historia tiene una etapa adicional en la que, por cierto, ya llevamos viviendo casi medio siglo. Cuenta la leyenda que si uno iba al banco de turno a cambiar cierta cantidad de dinero por el equivalente convertible en oro, obtenía efectivamente oro. Lo cierto es que sucedía, en buena lógica, exactamente así.

Pero todo cambió. La guerra de Vietnam generó un incremento brutal en el gasto militar americano, a pesar de que la economía federal parecía no resentirse. Esto levantó gran suspicacia entre muchos economistas, que no entendían cómo se financiaba tanto napalm con tan poco endeudamiento. Alguien debió darse cuenta del ardid, de modo que exigió que se elaborase un inventario de lo almacenado en Fort Knox- donde además de evidencias de vida extraterrestre, la reserva federal custodia las reservas nacionales de oro.

Así, en 1971 Richard Nixon se ve obligado a realizar la declaración de no convertibilidad, por la que ya jamás sería posible canjear dólares por su valor equivalente en onzas de oro, convirtiéndose, a la sazón, en el hecho económico más trascendental en la historia moderna y, posiblemente, en uno de los más desconocidos.

Esto detrae unas consecuencias casi demenciales, pues obliga al Hombre a convivir en una de las mayores farsas jamás perpetradas. Deben pensar que una gran mayoría de personas en todo el mundo trabaja denodadamente sólo a cambio de unos cuantos billetes que, en última instancia, no valen absolutamente nada. El único valor que tienen es un valor intangible que habremos de llamar expectativa de confianza. Aquel que exige cobrar su soldada en billetes lo hace porque confía en poder utilizar algunos de esos papelitos para comprar, por ejemplo, pan. Confía en que el panadero acepte ese dinero como válido y, eventualmente, en que éste crea a su vez que el zapatero también aceptará billetes a cambio de sus remiendos. Deben notar dos cosas: por un lado, nuestro sistema no es más que un intercambio infinito de confianza, que no de dinero. Por otro, la impostura es tal que ha derivado en la creación de un sistema monetario altamente complejo que, en consecuencia, evita la intromisión en su regulación y funcionamiento de gran parte de la sociedad. Así el sistema granjea el desconocimiento impuesto por confianza ciega de los individuos.

Nuestra adivinanza no tiene una solución cerrada, pero sí nos da una certeza: el poder reside donde los hombres creen que reside. Ni más, ni menos. No sabemos a quién matará el mercenario, pues dependerá de si es hombre piadoso, leal a su reino o un cativo amante del dinero. Pero sí sabemos que, a día de hoy, creemos en el dinero. Y, por tanto, el dinero es poder.

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Documento sin título 1 COMENTARIOS
Documento sin título Documento sin título myy 19/06/2017 13:49
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